Más allá del espectro bisexual

Reanudamos la serie que quedó interrumpida con Bisexualidad y el espectro, donde se trató el espectro unidimensional que va desde la heterosexualidad hasta la homosexualidad, y su graduación con la escala de Kinsey, que va desde 0 (heterosexual) hasta 6 (homosexual). Esta escala se completa con un octavo grado X, letra con la que se suele etiquetar lo desconocido, desde los la incógnita en una ecuación a los rayos X. Para indicar la continuidad del espectro, podemos colorearlo como un arcoíris.
Escala de Kinsey coloreada como un arcoírisNo sólo el arcoíris indica claramente que se trata de un espectro, sino que es precisamente un arcoíris de seis colores el que se utiliza en la bandera LGBT, donde están incluidos los bisexuales. El grado X queda fuera del espectro y la entrada de hoy tratará de integrarlo en un modelo bidimensional más allá del espectro bisexual.

Propusimos en la entrada anterior la fórmula K=\dfrac{6\cdot homo}{hetero+homo} como aproximación cuantitativa a la escala de Kinsey. Esta fórmula es deliberadamente ambigua, pues las variables hetero y homo se pueden referir al comportamiento sexual (como originalmente en el informe Kinsey), a la atracción sexual (como se utiliza más comúnmente), al enamoramiento (donde hablaríamos de orientación romántica o afectiva) o a cualquier categoría de la tabla de Klein. Como proporción que es, K no varía si duplicamos simultáneamente hetero y homo, aunque la actividad/intesidad se haya duplicado. Si dividimos hetero y homo por números cada vez más grandes, nos aproximamos a la indeterminación \frac00 (el grado X) sin que varíe K. Un modelo bidimensional debe hacer que todo el espectro bisexual confluya en un vértice, que será el grado X. Los demás grados de la escala de Kinsey serán líneas que confluyen en el vértice, y los colores del arcoíris serán los sectores que éstas delimitan.

La propuesta más obvia es utilizar las variables hetero y homo por separado, un eje cartesiano para cada una. Esta línea siguió Storms, inspirado en trabajos similares sobre el género, que separaban un eje para la masculinidad y otro para la feminidad. Además de proponer un modelo bidimensional para la orientación sexual, el trabajo de Storms refutó la correlación inversa que se suponía entre hetero y homo (a mayor componente homosexual, menor heterosexual); estas variables parecían variar independientemente. Si graduamos centesimalmente cada eje, al grado 3 de Kinsey corresponderían A hetero=homo=100, B hetero=homo=50 y C hetero=homo=5, siendo claramente casos distintos. La hipótesis de correlación inversa tomaría B como prototipo, ignorando A y C. Mientras que A podría pasar por hetero ocultando su lado gay, y por gay ocultando su lado hetero, aunque tendría mucho que ocultar en ambos casos, C  tendría muy poco que ocultar, pero tendría que exagerar. La escala de Kinsey confunde A, B y C, pero A es hipersexual y C hiposexual. Un modelo bidimensional los separa claramente, y sitúa C cerca del grado X al que se parece más que a A o a B, como parece más razonable.

El espectro unidimensional se divide en tres segmentos: heterosexual el inicial, bisexual el medio, y homosexual el final. Utilizando la escala de Kinsey, yo suelo fijar como bisexual el intervalo 2-4, aunque hay criterios más amplios y más restrictivos. El modelo de Storms se completa con un umbral (10 sobre 100 en trabajos posteriores) que separa niveles altos y bajos de intensidad/actividad, dividiendo el cuadrado en cuatro cuadrantes que podemos etiquetar como heterosexual, homosexual, bisexual y asexual. La figura siguiente compara el modelo de Storms con la escala de Kinsey y el espectro coloreado.
Modelo de StormsMientras que las áreas heterosexual, bisexual y homosexual se corresponden bastante bien entre los modelos de Storms y de Kinsey, el área asexual de Storms aparece dividida en sectores como la Antártida, donde cada potencia reclama su sector. Parece más razonable agrupar como asexuales a los que, por hiposexualidad, son semejantes que dejar sólo al grado X como caso extremo.

En la próxima entrega de esta serie discutiremos otros modelos bidimensionales. Las referencias bibliográficas se pueden encontrar en Asexual Explorations. Nota: tanto la bibliografía como los comentarios están en inglés.

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2 Responses to Más allá del espectro bisexual

  1. Diego83 dice:

    Me ha parecido muy interesante esta entrada, muchas gracias!

  2. Ese gráfico es lo que llevo cierto tiempo buscando, algo que combine la orientación sexual con la intensidad sexual, y lo haga de forma gradual y fusionada. Y además colorido, jaja. ¡Gracias!

    Echaré un vistazo a este blog de vez en cuando por si vuelve a tener actividad, me parece muy interesante.

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