Conceptos relativos a la atracción sexual

En la anterior entrada discutí la indefinición de atracción sexual y di una definición tentativa de ella combinando los trabajos de Fisher (1998) y Diamond (2003). En esta entrada repasaré los conceptos allí definidos para compararlos con los usuales en la comunidad asexual.

Uno de los conceptos que distingue Fisher (1998) es lo que ella denomina lujuria, impulso sexual o libido y define como el deseo inespecífico de gratificación sexual no dirigido a ningún objeto sexual en particular. Aunque ella utiliza “lujuria” (lust) en los títulos, los nombres de “impulso sexual” (sex drive) y “libido” son más comunes en la comunidad asexual, con la misma definición que Fisher, aunque hay algunas corrientes que entienden “libido” con un sentido no exclusivamente sexual. Este impulso sexual es, pues, inespecífico como el hambre, a diferencia del apetito, que se suele comparar a la atracción sexual.

Otro concepto que distingue Fisher (1998) es lo que ella llama atracción y caracteriza por centrar las energías y la atención en un solo objeto (o unos pocos) como posible pareja sexual y/o romántica. La comunidad asexual distingue claramente, lo mismo que Diamond (2003), la componente sexual de la romántica. Como mecanismos de la atracción, Fisher da una lista de 12 de los cuales uno es el deseo sexual por la persona objeto y los otros 11 bien podrían catalogarse como románticos. Esto concuerda con la definición de atracción sexual de la comunidad asexual y podría servirle para dar una definición más clara de atracción romántica.

El último concepto que distingue Fisher (1998) es lo que denomina apego y lo caracteriza por mantener el contacto entre sujeto y objeto, asociado a sentimientos de calma y unión emocional. Aunque Diamond (2003) agrupa el apego con la atracción romántica bajo el nombre de amor romántico, distingue la infatuación del apego.

El amplio concepto de “deseo sexual” considerado por Diamond (2003) difiere de lo que comúnmente se entiende en la comunidad asexual. Para Diamond, el deseo sexual abarca tanto el “impulso sexual” como la “atracción sexual”, es decir, tanto el hambre inespecífica como el apetito específico haciendo el paralelismo, pero para la comunidad asexual el deseo sexual se define simple y llanamente por combinación de las dos palabras, independientemente de la motivación que lleve a desear la actividad sexual. Nótese que ni el impulso sexual se tiene que materializar en atracción sexual, como bien saben los asexuales con impulso sexual, ni todo deseo sexual está motivado por la atracción sexual, como se encuentra en el estudio Why humans have sex (Meston y Buss, 2007).

Bibliografía:

  • Lisa M. Diamond, 2003. What does sexual orientation orient? A biobehavioral model distinguishing romantic love and sexual desire. Psychological Review, vol. 110, nº 1, pp. 173-192.
  • Helen Fisher, 1998. Lust, Attraction, and Attachment in Mammalian Reproduction. Human Nature, vol. 9, nº 1, pp. 23-52.
  • Cindy M. Meston, David M. Buss, 2007. Why Humans Have Sex. Archives of Sexual Behavior, vol. 36, nº 4, pp. 477-507.
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