Otros modelos bidimensionales

3 agosto 2015

Reanudo la serie Orientaciones Sexuales que dejé interrumpida hace 5 años. Recordamos la escala de Kinsey, que se discutió en Bisexualidad y el espectro y que, coloreada como un arcoíris, queda de la siguiente manera.
Escala de Kinsey coloreada como un arcoíris
Al espectro unidimensional que va de 0 a 6, se añade un punto aislado X de los asexuales. En Más allá del espectro bisexual discutimos el modelo de Storms, que separa las componentes heterosexual y homosexual, dando lugar a un cuadrado con las cuatro orientaciones sexuales cardinales: heterosexual, homosexual, bisexual y asexual. Pasando a coordenadas polares este modelo, podemos expresar la posición en el espectro por intensidad de la atracción (el módulo) y grado de Kinsey (el argumento), como viene representado en el siguiente gráfico.
El modelo de Storms en coordenadas polares
La diferencia entre ambos sistemas de coordenadas es la misma que los sistemas de regulación del agua caliente para la ducha. Los más sencillos, que tienen una llave diferente para al agua fría y para el agua caliente, serían como el modelo de Storms. Los más sofisticados, que tienen un regulador de la temperatura y una llave que regula el flujo, serían como las coordenadas polares, siendo el paralelismo entre la temperatura y la escala de Kinsey y entre el flujo de agua y la intensidad de la atracción. Obsérvese que cuando la llave del flujo está cerrada, da igual la posición del regulador de la temperatura.

Mientras en el ámbito académico surgió el modelo de Storms, en los foros de Internet nació el triángulo de AVEN. Este triángulo es equilátero con el vértice hacia abajo. Sobre el lado superior se situaba la escala de Kinsey, entendiendo que las paralelas a este lado eran también escalas de Kisney pero con intensidad decreciente según se baja, hasta llegar al vértice inferior, el punto X de Kinsey, donde la escala de Kinsey confluye porque faltando la atracción no hay diferencia. Este triángulo oscurece la región hiposexual, destacándola. El siguiente dibujo compara el triángulo de AVEN con los modelos anteriores.
Triángulo de AVEN

Para saber más sobre el origen del triángulo de AVEN, ver esta historia de la comunidad asexual (en inglés) que se encuentra en Asexual Explorations.


Más allá del espectro bisexual

20 septiembre 2010

Reanudamos la serie que quedó interrumpida con Bisexualidad y el espectro, donde se trató el espectro unidimensional que va desde la heterosexualidad hasta la homosexualidad, y su graduación con la escala de Kinsey, que va desde 0 (heterosexual) hasta 6 (homosexual). Esta escala se completa con un octavo grado X, letra con la que se suele etiquetar lo desconocido, desde los la incógnita en una ecuación a los rayos X. Para indicar la continuidad del espectro, podemos colorearlo como un arcoíris.
Escala de Kinsey coloreada como un arcoírisNo sólo el arcoíris indica claramente que se trata de un espectro, sino que es precisamente un arcoíris de seis colores el que se utiliza en la bandera LGBT, donde están incluidos los bisexuales. El grado X queda fuera del espectro y la entrada de hoy tratará de integrarlo en un modelo bidimensional más allá del espectro bisexual.

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Bisexualidad y el espectro

12 abril 2009

Este artículo es el cuarto de una serie de crítica a las los prejuicios de las diversas orientaciones sexuales. He tenido bastante abandonado este blog, pero me propongo finalizar la serie. Después de haber tratado de la heterosexualidad y de la homosexualidad, vamos a considerar la bisexualidad.

Si la homosexualidad llevaba el aura de alternativa a la heterosexualidad, con su dicotomía implícita, la bisexualidad también parece (entre quienes la reconocen) agotar la diversidad. En términos de dialéctica, la heterosexualidad es la tesis, la homosexualidad la antítesis, y la bisexualidad la síntesis. Desde Kinsey se concive la bisexualidad como un espectro en uno de cuyos extremos estaría la heterosexualidad y en el otro la homosexualidad. [Kinsey scale] Esta imagen de completitud hace olvidar que la bisexualidad no agota la variedad de la sexualidad humana.

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Homosexualidad ¿la alternativa?

2 enero 2009

Este artículo es el tercero de una serie de crítica a las los prejuicios de las diversas orientaciones sexuales. No he actualizado este blog tanto como hubiera querido, pues ya debería haber finalizado la serie. Después de haberme despachado con la más visible, le toca el turno a la segunda en visibilidad: la homosexualidad.

La palabra “alternativa” es bastante peligrosa: lleva el aura de romper el monopolio, pero encierra la trampa sibilina de una dicotomía. Este truco es explotado por los anunciantes de telefonía: la compañía azul pierde el monopolio y la compañía roja se presenta como “la alternativa en telefonía”, invisibilizando así a la compañía verde y a los otros competidores menores. Como ya hemos discutido respecto a “lo natural” y “lo normal”, la trampa está en el inocente artículo definido: no es lo mismo “la alternativa” que “una alternativa”.

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Heterosexualidad ¿lo normal?

29 noviembre 2008

Este artículo es el segundo de una serie de crítica a las los prejuicios de las diversas orientaciones sexuales. En la entrada anterior comenzamos una crítica a las los prejuicios que suelen mantener desde la orientación sexual más visible de todas: la heterosexualidad. Allí nos centramos en los aspectos naturales, dejando de lado lo social, asunto que trataremos en esta entrada.

Cuando decimos que la heterosexualidad es “lo normal”, hay una que tener claro a qué acepción de la palabra “normal” nos estamos refiriendo. Según el DRAE hay tres acepciones aplicables, que van en arbitrariedad creciente. La primera acepción es “que se halla en su estado natural”. Aplicado a la heterosexualidad, ya discutimos en la entrada anterior que es natural, pero no en exclusividad. La tercera acepción es “que se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano”. Esta acepción sería totalmente adecuada, pero resulta claro por el contexto que no es a ella a la que se alude cuando se afirma que la heterosexualidad es “lo normal”. Esta última acepción es la que se utiliza en las ciencias y en las ingenierías cuando se escoge, por comodidad y sin pérdida de generalidad, una forma normal para estudiar y tabular. Así pues, la acepción que utilizamos es la segunda: que sirve de norma o regla. No es algo que venga por naturaleza, sino algo arbitrario, con mejor o peor motivación. Pero no es algo arbitrario que se toma como referencia sin pérdida de generalidad, sino una regla que se impone para ser cumplida.

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Heterosexualidad ¿lo natural?

19 noviembre 2008

Este artículo es el primero de la serie que anunciamos ayer de crítica a las los prejuicios de las diversas orientaciones sexuales. Empezaremos por la más visible de todas: la heterosexualidad.

Cuando decimos que la heterosexualidad es “lo natural”, hay una serie de suposiciones implícitas que conviene poner en claro.

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